Miré el cielo, escuché un sonido, observé los rostros, me mantuveen pie.
Pedí los silencios que tanto anhelaba, callé pensamientos y me alejé.
Los vértigos están al borde de la vida, corriendo, volando,
siendo.
Odio la rutina pero hoy invade el libro de la historia.
Busqué ilusiones, hallé recuerdos.
Busqué lo impensable, hallé lo mismo.
Pero lo importante, es que aún estoy viva y dispuesta a seguir extendiendo mis alocadas alas...




